El cerebro, fácil de engañar

El cerebro, fácil de engañar

Actualizado: 9 de oct de 2018



Dentro de nuestra área se han notado muchas problemáticas y deficiencias, pero sin lugar a duda la que más terreno está abarcando y de una forma muy rápida es la intromisión de las pseudociencias como un medio para “explicar, evitar y prevenir” lo hechos de riesgo. Esto debería ser una preocupación primordial ya que incluso las pseudociencias son un riesgo muy alto que puede perjudicar a la sociedad de forma exponencial, sobre todo porque la gente llega a confiar tanto en ellas, pensando realmente en que tienen efectividad en la mejora de nuestra calidad de vida, ignorando que los promovedores de las mismas solo tienen un objetivo: llenar sus bolsillos de dinero. Y si, efectivamente mejoran la calidad de vida, pero de ellos, no tuya, ni de alguien más que no esté relacionado con su difusión de la charlatanería, incluso lo único que hacen contigo es adentrarte a un mundo de ignorancia, y por ende de peligro y no solo de forma particular, pues estas mismas afectan a toda la sociedad, donde las consecuencias pueden ser desde el poco o nulo desarrollo hasta la perdida de la vida.


Es por ello, que las pseudociencias son una aberración, donde es bastante evidente que su existencia no debería de tener lugar alguno en él universo, pero ¿por qué son aceptadas con tanta facilidad? ¿por qué las personas la defienden y recurren a ellas ciegamente? ¿por qué somos pocos quienes las rechazamos y notamos los riesgos de ellas?, bueno, hace unas semanas me encontraba escuchando unos podcasts y en uno de ellos tocaron este punto, donde mencionaban que esto tiene una explicación centrada tanto en la interacción social como en el córtex cerebral, y al analizar más información lo logre entender y sé que a muchos no les agradara, pero es necesario difundir y aceptar, para posteriormente evitar seguir cayendo en ello.


Bien, porqué el cerebro permite el acceso a posturas distorsionadas en su toma de decisiones, porqué para unos es mejor inclinarse a ir con un brujo para que le haga una limpia al niño que se enferma a cada rato, en lugar de aceptar ir con el médico para que le realice un diagnóstico certero y posteriormente le dé un determinado tratamiento, o porqué pensar que con observar y “estudiar” la escritura podemos determinar la personalidad de un sujeto, en lugar de entender que la personalidad se forma por un conjunto muy amplio de rasgos y cualidades que configuran la manera de ser de cada persona y la diferencian de las demás, y esto no se puede determinar con solo unos cuantos trazos, ni tampoco se puede determinar si se tiene alguna enfermedad o nuestra edad.


Bueno, dentro del mismo podcast realizado por la estación de podcast de (CiertaCiencia) narrado por Josefina Cano, nos mencionan los siguiente:

“En un estudio reciente, el psicólogo David Rapp, explica que las personas incorporan de forma rápida esas declaraciones falsas en su memoria, porque es mucho más fácil hacerlo a ponerse en el trabajo de evaluar de forma crítica y analizar lo visto o escuchado. Luego, el cerebro trae la información incorrecta primero pues es la que menos trabajo ha supuesto a la hora de procesarla.” “Si está disponible, las personas tienden a pensar que se pueden fiar, pero no porque se recuerde que alguien “importante” dijo algo, vuelve a lo dicho verdadero”, dice Rapp.


Es decir la gente incorpora de forma rápida las falsedades debido a que es más fácil de aceptar en lugar de desarrollar un estudio critico de la situación, la mayoría de gente decide no realizar procesos cognitivos complejos, pues están acostumbrados a irse por lo que les será más rápido sin tomar en cuenta la eficacia de ello, es más fácil que acepten tomar pastillas “milagrosas” para adelgazar en lugar de cambiar su dieta y estilo de vida, pues eso involucra un gran esfuerzo que no están dispuestos a pagar. Y de esto mismo se aprovechan los charlatanes, llegando a ponerte miles de opciones o artículos en bandeja de plata, con una extensa y engañosa publicidad, literalmente estas siendo como un insecto que embobado por el brillo cae en la trampa.


Nos encontramos en una sociedad donde es una pesadilla evaluar de forma crítica todo lo que recibimos, pues diariamente nos encontramos frente a diversidad de información dada por los medios de comunicación y con frecuencia se asume que todo es verdad, ya los estudiantes se han limitado a buscar información en una sola fuente y quedarse con ello, además la mayoría de gente se ha acostumbrado a que con un clic tendrá la respuesta a sus preguntas, pero ¿a qué recurren? a paginas realmente especializadas o a buscadores académicos o a Yahoo! , buenas tareas, el rincón del vago, paginas donde la publicidad engañosa te satura.


En su revisión, Rapp nos indica que para evitar caer en la trampa fácil de tomar todo como una verdad, debemos de:


  • “Evaluar de forma crítica e inmediata la información. Esto le ayudará al cerebro a no almacenar la información incorrecta”.

  • “Considerar la fuente es una buena idea y recordar que no porque alguien reconocido diga algo, lo vuelve verdad”


Además, Rapp retoma algo muy cierto: “Cuando la verdad está mezclada con declaraciones no fiables, las personas son persuadidas, engañadas o se vuelven menos críticas, algo que les impide reconocer, evaluar y rechazar ideas falsas” y si, esto nos hace más permisibles a aceptar la información, un ejemplo de ello es lo que se esta dando con la involucración de las Células madre, que bien muchos investigadores se encuentran trabajando de forma seria en ellas, otros venden productos con el único fin de estafar, o anexar la terminología “Neuro”, ya que se ha comprobado que si algún producto incluye un cerebro en sus imágenes promocionales el nivel de aceptación del consumidor se dispara, teniendo como resultado a las “Neurotonterías”, donde podemos encontrar a la Neurografología, Neuromarketing, entre otras.


No es que las personas sean flojas, pero es muy cierto que esto influye de forma directa, sobre todo cuando nos encontramos frente a individuos inescrupulosos tanto en el ámbito nacional como en el extranjero que seducen a pacientes, clientes, personas, desesperanzadas con promesas de mejoría o curación, constituyendo verdaderas estafas no solo económicas sino morales.


Vaya, quienes afirman y propagan estas ideas pareciera que su cerebro solo se mantiene con materia blanca, pero es todo lo contrario, ya que estas personas idean todo premeditadamente y por ello generan un proceso bastante complejo y minucioso, pues su único fin es vender. Por esa razón la sociedad debe de empezar a generar un pensamiento crítico, aumentar la calidad y complejidad de sus procesos neuronales, ser más escépticos. Y hay que dejar claro que la tecnología no es la culpable, incluso es una herramienta para nuestro desarrollo, siempre y cuando la aprovechemos de forma correcta y no para afectarnos.


Nosotros como criminólogos debemos de prevenir hechos de riesgo, por ello debemos de tomar énfasis en estos temas, pero antes de ello se tiene que lograr alejar las pseudociencias de nuestra área, de evitar inclinarnos o dejar endulzarnos lo oídos por ellas, pues son muy engañosas, ¡no!, las pseudociencias no producen un avance, la astrología, quiromancia, esoterismo o la biblia jamás nos ayudaran a hacer análisis de riesgo social, pero la ciencia, la investigación científica y la metodología, ¡sí!. Dime ¿Quieres resultados? o ¿Quieres seguir viendo como los índices de violencia y delincuencia aumentan?


La criminología puede hacer mucho por la sociedad, pero necesitamos a gente comprometida, gente que de verdad note la realidad, una realidad, donde claramente nadie más que nosotros podemos cambiar, por ello debemos de hacer que nuestro cerebro sea:

¡Menos fácil de engañar!


(Como recomendación los invito a visitar la estación de podcast de CiertaCiencia, donde seguramente aprenderán más de una cosa de una forma muy dinámica http://feeds.feedburner.com/CiertaCienciaCienciaES )

The Consequences of Reading Inaccurate Information. David N. Rapp

Current Directions in Psychological Science. 2016.

(Josefina Cano, 10/2017)



#Cerebro #Mentira

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