Un grave problema en la criminología



Como criminólogos e incluso criminalistas, estamos al tanto de muchos de los problemas que existen dentro de la criminología. Dentro de éstos tenemos el poco espacio laboral (que afortunadamente va en aumento, es decir, se abren más puertas para la criminología), la confusión con otras ciencias por culpa de las series televisivas, la escasa investigación científica entre otras más.

Lamentablemente, desde la epistemología, la criminología tiene un problema bastante fuerte, y es la intrusión de un pensamiento poco científico o cientificista dentro de la misma, haciendo que el rigor que existe en otras ciencias sea pobre en la que tratamos. Si extendemos nuestro campo de visión, notaremos que no es solo un problema de la criminología, sino que también de casi todas las ciencias sociales, principalmente dentro de la psicología.

Las pseudociencias campan a sus anchas dentro de la criminología sin que nadie les haga frente alguno, y si llega a existir quién lo haga, se ve minimizado inmediatamente porque muchas veces importa más el marketing profesional que el rigor profesional.

Primeramente, ¿Qué es una pseudociencia? La pseudociencia es una disciplina que intenta hacerse pasar por ciencia, cuando no lo es, principalmente porque no usa la metodología científica. Son buenos haciendo afirmaciones gratuitas entre otras falacias y es difícil que los conocimientos que la sustenten tengan relación con otras ciencias. Pensar en los efectos que puede tener la aplicación de las pseudociencias dentro de una ciencia que pretende estudiar el fenómeno criminal en todas sus formas. Tenemos ejemplos de los graves daños producidos por la aplicación de las pseudociencias, a lo cual se recomienda forzosamente la lectura de “Medicina sin engaños” de J. M. Mulet y la obra Las pseudociencias ¡Vaya timo! de Mario Bunge.

Dentro de la criminología y las ciencias forenses se han estado desarrollando pseudociencias como son la grafología, la Programación Neurolingüística (incluyendo las ya famosas neurotonterías), el psicoanálisis, la morfopsicología entre muchas otras que se pueden encontrar dentro del Diagrama de Venn que se encuentra adjunta a ésta publicación. Es sorprendente la cantidad de cursos que se imparten en éstas áreas y ello solo nos demuestra el pobre rigor científico que existe y el gran derroche económico que hacen los asistentes a eventos con esas temáticas, así como la compra de material referente a lo mismo.

Es cierto que la criminología es una ciencia joven, que está iniciando sus pasos para convertirse en un ente brutal que combatirá efectivamente a la violencia, pero no se logrará llevando estandartes pseudocientíficos que, de producir nulos efectos en su aplicación, puede resultar en consecuencias negativas. Es por ello y mucho más, que es importante la rigurosidad en el conocimiento científico dentro de la criminología y así se le dé el valor que debe de tener y para ello debemos empezar a fortalecer una cultura científica.

Es cierto también que muchas ciencias iniciaron como protociencias o pseudociencias, pero ello en un momento donde la epistemología no existía como lo es hoy, así como no se tenía un conocimiento interdisciplinario en toda la ciencia (fácticas y formales por igual) que hoy si se tiene, y que nos permite discriminar entre la información válida y no válida, la charlatanería, la estafa y los diversos peligros sociales.

La criminología es la ciencia que estudia a la violencia y la forma en cómo se puede prevenir, y la única forma es usando la mejor herramienta con la que cuenta el ser homo sapiens sapiens para explorar la naturaleza: el método científico, es decir, lo que le da forma a la ciencia, bajo una guía ética.


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