Fotos que muestran lo que sucede después de la muerte...

Actualizado: feb 8



Fotos que muestran lo que sucede después de la muerte... El paso inevitable hacia la nula existencia, el fin, el significado de no volver a ver a esa persona nunca, de no oír su voz, de alejarse por siempre de su ser para conservar tan sólo su recuerdo. La persistencia de aquello que vivimos es lo único que nos queda. El olvido progresivo es una amenaza latente; el anhelo de una vida póstuma, la única esperanza de volver a verlo. La muerte provoca tristeza de no poder estar junto a alguien nunca más, desesperanza por descubrir la finitud de alguien que creíamos infinito y alivio al pensar que se encuentra mejor y descansa en paz. Este miedo a la muerte se introduce en nuestra vida cotidiana y se refleja, por ejemplo, en una obsesión cultural por la juventud y la belleza. Las fases de la muerte como confrontación y reconciliación nos permiten reconocer el valor de nuestra vida. La vida humana se condensa en fragmentos: una mano, un cráneo, un mechón de cabello blanco; y todos se condensan en la solemnidad y ternura de una versión moderna de memento mori. Aquí, el personaje arquetípico e invisible de la muerte se hace visible, presentándose de una manera que es a la vez silenciosa y rotunda. La única certeza posible en la vida es que un día moriremos. Esta es la única verdad indiscernible, lo único certero, y al mismo tiempo, la mayor incertidumbre que experimentamos porque nadie puede decir qué pasa después de perecer. Tal vez por eso es que nos es tan difícil hablar sobre la muerte, y probablemente por eso también se esconde, entre líneas en cuartos inaccesibles que sólo pueden ser visitados por especialistas que recorren un frío pasillo. ¿Qué pasaría si los viéramos en ojos propios? ¿Si tuviéramos una foto que retrate lo que creemos conocer? El cuerpo es perecedero, puede ser roto en pedazos, se vuelve rígido y frío, se pudre, y al final, es sólo el recipiente que habitamos mientras estamos vivos. No son imágenes sentimentales, pero la soledad de la muerte aparece en cada una. Con leyendas que refieren la causa de la muerte, algunos podían considerar que son aterradoras, pero más bien, rememoran el dolor que aquellos que yacen ahí pudieron haber sufrido, centradas en los detalles y texturas de ese cuerpo que se ha extinguido. Cadáveres que nos recuerdan los ritos funerarios de hace más de un siglo en los que, después de morir, las fotografías marcaban el último recuerdo de aquellos que ya no estaban. Parecen dormidos, pero la palidez de sus cuerpo, el inevitable corte transversal que nos permite hablar de una muerte provocada, la calcinación casi total después de un accidente y la sensación amarga que nos deja la huella de unos ojos intensos que miran a la nada, nos recuerdan que han muerto. Es la última vez que lo vemos y la última que diremos adiós. Un adiós para siempre. 🌹


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