¿Grafología criminal? Distorsiones del conocimiento

Actualizado: 7 de nov de 2018

Sé que la gran mayoría de mis contactos saben que la grafología es una pseudociencia, incluso algunos podrán agregar que en realidad es de las más ridículas de todas las que podemos encontrar.



Lamentablemente, es de las pseudociencias que más ha sabido hacerse un nido en el área de la criminología, la criminalística, e incluso, la investigación criminal (donde afortunadamente, topan con un muro que no logran superar por más diplomados, conferencias, seminarios, certificaciones y demás cosas "académicas" que lleven a cabo), aprovechándose de la baja habilidad de los miembros de estos gremios en ciencia, metodología e investigación en general.


Ahora, se está produciendo lo que denominan como "grafología criminal", algo así como la aplicación de la técnica grafológica en el estudio de la personalidad de aquellas personas que han cometido algún delito/hecho antisocial, pero, ¿esta acción es justificable?

Cuando se nos enseña esta clase de cosas dentro del área criminológica y forense, se nos pasa de largo los siguientes análisis que deben realizarse en todo momento:


► Toda técnica o herramienta que tiene intenciones de ser tomando como un método de evaluación psicológica, debe someterse al escrutinio científico para verificar su fiabilidad y validez. En pocas palabras, deben estudiarse científicamente cada afirmación de este conjunto de hipótesis, a través de la realización de múltiples estudios, especialmente de doble ciego (incluso de triple ciego). Lamentablemente, no cuenta con estudio alguno que haya superado la revisión metodológica que pueda servir como evidencia de su efectividad, más si tomamos en cuenta que este tipo de prácticas es muy susceptible a provocar el efecto Barnum o falacia de validación personal.


Lo cierto es que siempre que se pregunta sobre la evidencia científica de éste cuerpo de conocimientos (si se les puede llamar así), suelen escudarse en otras pseudociencias como fundamento, decir que sí existen evidencias pero tenemos que buscarlas, nos mandan a leer libros que no presentan evidencia alguna, o tomar un diplomado en esa área para poder tener derecho a dudar de esta.


La evidencia científica no avala esta práctica. Desde el siglo pasado, esta área ha sido sometida a numerosos estudios experimentales bajo metodologías rigurosas, dando por resultado que su capacidad predictiva en la relación en las dimensiones de la personalidad, como en el campo de la selección de personal (y cualquier otro donde se aplique), es nula, o demasiado débil. Así se confirma, además, los trabajos de metaanálisis que han revisado conjuntamente un gran número de investigadores procedentes de laboratorios distintos. Ahora, por la abrumadora ausencia de evidencia científica, el interés y el volumen de investigación ha menguado en las últimas décadas, pero podemos implementar nuevas investigación para probar nuevamente la fiabilidad de la grafología para los que aún creen que es útil o fiable.


Lo que inspiró esta pequeña publicación puede apreciarse en la imagen adjunta. Ahora, pensemos en la naturaleza del sistema de justicia adversarial y acusatorio, donde la evidencia científica (que en el juicio oral se toma como prueba) pasa por un fuerte método de comprobación. La grafología puede refutarse fácilmente. ¿Realmente es viable permitir que esta clase de acciones sucedan de forma acrítica? O pongamos de ejemplo que la contraparte que debe refutar esa prueba no tiene los conocimientos o asesoramiento indicado para hacer notar que es una pseudociencia, tomándose como válida al final, resultando en la diferencia entre culpar a un inocente, o señalar que el responsable real de un hecho antisocial sea tomado como inocente.


Nota: Este texto no tiene intención alguna de atacar ni mucho menos desacreditar a la institución que está realizando esta actividad, ya que también se ha observado esta clase de actos en otros lugares, iguales o de mayor magnitud. En realidad, desconocemos todo aspecto de la organización del mismo.


Debido a la baja divulgación que existe en torno a las evidencias actuales, estaré subiendo constantemente cada una de estas en diferentes publicaciones. Esto lo hago con la intención de no seguir usando pseudoherramientas que pueden provocar daño, que puede inducir a mentiras, o un gasto innecesario de los pocos recursos con los que contamos.


Pido a los que apoyan esta área, que aporten evidencias metodológicamente validadas, verificadas por pares y reproducibles, y evitar argumentar haciendo uso insultos, falacias o expresiones de simple creencia como usualmente se hace.

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