La fuerza armada realizando funciones de la policía.

La fuerza armada realizando funciones de la policía.

Patricia Altamirano Benitez.

Estudiante de Criminología y Criminalística.

San Martín Texmelucan, Puebla.


La Seguridad Nacional ha sido un tema de debate por el uso que se le ha dado y su concepto en México ha sido controversial por los matices ideológicos y políticos. Pero en un concepto general se refiere a los intereses vitales de la nación y como tarea fundamental de preservar la integridad territorial conformada por órganos competentes teniendo paz, libertad y justicia social, contemplándose una cuestión esencial para la seguridad exterior y de mantenimiento del orden soberano. El ejército y la marina han tomado la tarea que no les corresponde del policía federal, estatal y municipal por la falta de elementos materiales, profesionalización y sobre todo corrupción así interviniendo en la seguridad interna, pero deben ser retirados lo más pronto posible, de manera que después de ser incapaces los cuerpos policíacos y entra la fuerzas armada significa que el nivel de criminalidad ha incrementado y se les ha salidos de las manos.


Dentro de las facultades que se le otorgan al Presidente de la República dispone de la totalidad de la fuerza armada para la defensa exterior y seguridad interior de la Federación. El ejército en los años setenta ya apoyaba a tareas de seguridad pública que tenían relación con el crimen organizado, una de ellas la “Operación Cóndor” que realizaba innumerables tragedias en un marco de dictaduras de la seguridad nacional. Otra controversial polémica fue la militarización en el sexenio de Felipe Calderón, que inicio su mandato en el 2006 encabezando una cruzada con el narcotráfico porque concluyó que el cuerpo policial estaba corrompido por la corrupción y que en varias zonas ejercían funciones como la infantería del narcotráfico. Ordenó a los uniformados a patrullar por las calles, a salir de los cuarteles, detener delincuentes y a decomisar armas, instalando puntos de revisión donde los ciudadanos debían detenerse y someterse a una inspección. La presencia de los militares en las calles incrementó la violencia en muchas zonas del país por la estrecha relación que se tiene entre el gobierno, los militares y los carteles.


Los objetivos de la organización del Estado que se establecen en artículos de la constitución se han minimizado por los hechos que se han suscitado ya que se debería garantizar y tener un adecuado funcionamiento de la república democrática representativa.

Debería considerarse la insistencia que algunos sectores políticos, sociales y económicos plantean que sean retirados del actual combate al crimen organizado, siendo así lo correcto, pero mientras exista la falta de armamento, profesionalización, equipo, prestaciones, seguridad laboral, el ejército será siempre la opción no deseable pero que el Estado siempre tendrá a su disposición. Es importante saber que la policía y el ejército corresponden a estructuras diferentes de manera, el modelo militar es autoritario y jerárquico mientras la policía tiene que garantizar la buena convivencia.

Referencias

Orellano, O.A. (2010). Seguridad Pública. México: Porrúa.

Turati, M. (2011). Fuego cruzado. Las víctimas atrapadas en la guerra del narco. México: Grijalbo.

Molloy, m. y Bowden, C. (2012). Sicario. Autobiografía de un asesino a sueldo. México: Grijalbo.

Curzio, L. la seguridad nacional en México. recuperado de http://www.cisan.unam.mx/pdf/lc02_04.pdf

Calloni, E. (2016). Operación Cóndor. Pacto criminal. Venezuela: el perro y la rana. Recuperado de http://www.elperroylarana.gob.ve/wp-content/uploads/2016/12/operacion_condor_pacto_criminal1.pdf

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