Cadena de Custodia, preservación y protección del lugar de intervención pericial

Cadena de Custodia, preservación y protección del lugar de intervención pericial



La preservación del lugar de la intervención y de los indicios o elementos materiales probatorios tiene como propósito la aplicación de medidas adecuadas de protección y de prevención de la contaminación, para evitar la pérdida de su eficacia probatoria. Por su propia naturaleza debe comenzar lo antes posible, con la actuación del primer respondiente, y solo debe concluir una vez que se han agotado todos los actos de investigación que sean materialmente posibles y pertinentes en el lugar de la intervención, mediante el levantamiento del acordonamiento.

La autoridad se presenta en el lugar:

1. Por orden del Agente del Ministerio Público 2. Al recibir denuncias. 3. En casos de flagrancia. A. Acciones para la preservación

a) Arribo inmediato al lugar

Es vital para el desarrollo de toda investigación, presentarse lo antes posible en el lugar en el que se habrá de intervenir, ya que la integridad de los indicios, sobre todo de aquellos de fácil degradación, depende de ello. Los primeros respondientes realizarán las acciones tendientes a salvaguardar la vida, la salud, la libertad y la propiedad de las personas, e impedir la pérdida, alteración, destrucción o contaminación de los indicios o elementos materiales probatorios.

1. Informar al Agente del Ministerio Público. Una vez que se corrobora la comisión de un hecho presuntamente delictivo, se debe entablar comunicación con el Agente del Ministerio Publico para que tenga conocimiento del evento en el cual se está interviniendo, y para que, en el ejercicio de sus atribuciones, coordine las acciones que sean pertinentes para el éxito de la investigación.

2. Atender o canalizar las emergencias. En este momento se deben realizar las siguientes acciones:

a) Identificación de riesgos. Debe realizarse al arribar al lugar de la intervención para, en su caso, solicitar el apoyo necesario para eliminarlos o contenerlos.

b) Control de riesgos y/o amenazas. El primer respondiente elabora y ejecuta un plan de acción con el fin de detener e inspeccionar personas en delito flagrante, identificar víctimas y/o testigos, en su caso, solicitar el apoyo de unidades especializadas en control de emergencias (servicios médicos, protección civil) y facilitar su acceso al sitio.

3. Brindar seguridad en el sitio. Una vez llevadas a cabo las acciones para la protección de las personas y la atención a las víctimas, es necesario iniciar con las actividades para la protección del lugar, debiéndose tomar en cuenta:

a) Control del sitio. En esta etapa el primer respondiente debe verificar la seguridad de todos los lugares que deban procesarse para que el personal que intervenga posteriormente, pueda realizar sus actividades en un ambiente controlado y con la seguridad perimetral establecida. Tan pronto como el sitio se encuentre bajo control, es posible continuar con las actividades.

4. Detención. En caso de que haya personas que deban ser detenidas el primer respondiente debe llevar a cabo todas las actividades tendientes a minimizar los riesgos que éstas representen, así como llevar acabo la detención con estricto apego a los derechos humanos.

b) Evaluación inicial del sitio Se llevará a cabo para conocer a detalle las particularidades del lugar de intervención y del hecho de que se trata; el nivel de investigación que deberá conducirse; el tipo de indicio o elemento material probatorio que se espera encontrar y procesar; los riesgos que pueden ocasionar su pérdida, alteración destrucción o contaminación; identificar los riesgos a la salud y seguridad de las personas que intervienen, y seleccionar el equipamiento adecuado.

• Inicio de la documentación. Debe realizarse el registro detallado de las particularidades del lugar de la intervención, empleando todos los medios tecnológicos al alcance. Esta documentación debe incluir, la ubicación del sitio, sus características, la fecha y hora de intervención, el personal policial o de otros cuerpos de emergencia, así como el personal especializado que arribe para el procesamiento de los indicios, así como toda aquella información que se considere relevante para el éxito de la investigación.

• Detección de riesgos. Antes de permitir el acceso a los cuerpos de policía con capacidades para el procesamiento debe verificar que no existan factores que pongan en riesgo la integridad de los indicios o de los elementos materiales probatorios, pero sobre todo del personal encargado de la investigación. Estos factores pueden ser físicos, químicos, biológicos o relacionados con las condiciones ambientales del lugar.

• Determinación de límites iniciales. La documentación inicial y la detección de riesgos son actividades que favorecen la observación minuciosa del lugar. Esta observación es fundamental para la identificación de fronteras. La determinación de los límites iniciales debe realizarse bajo el criterio de que éstos deben incluir o todos los indicios o elementos material probatorios visibles.

• Identificación de lugares conexos. No se recomienda que los límites que inicialmente se establezcan sean muy amplios. Cuando se advierta que en el lugar existen indicio o elementos material probatorios concentrados en zonas, es recomendable que se trate como un lugar diverso y por tanto, que sea investigado por un equipo de trabajo diferente. Esto tiene como propósito reducir las cargas de trabajo, pero sobre todo evitar la contaminación cruzada que puede darse cuando el equipo que procesa el sitio principal se traslada a un sitio conexo. Por ello, la recomendación de iniciar un nuevo proceso de investigación (pericial), si es posible con un equipo multisciplinario distinto.

• 5. Priorizar la recolección. Debe llevarse a cabo la recolección anticipada de los indicios o elementos materiales probatorios cuando existan riesgos inmediatos de pérdida, destrucción, alteración o contaminación.

c) Protección del sitio. La protección del lugar es, probablemente, la actividad más compleja y delicada de toda la investigación, pues la integridad de los indicios o de los elementos materiales probatorios depende de que ésta actividad se lleve a cabo correctamente. Por ello, debe tenerse la capacidad de identificar factores de riesgo, de delimitar fronteras, de llevar a cabo una adecuada documentación y sobre todo de administrar correctamente los recursos disponibles.

• Restricciones. Identificados los límites iniciales así como los lugares conexos, el siguiente paso es establecer restricciones, por etapas, a todo el personal que no se considere esencial para el desarrollo de la investigación o para la atención de posibles víctimas. Dentro de las restricciones deben incluirse todas aquellas actividades que pongan en riesgo la integridad de los indicios, sobre todo limitando los desplazamientos en el interior de las fronteras del sitio, pues es precisamente esta actividad la que frecuentemente causa la pérdida, alteración, destrucción o contaminación de los indicios.

• Acordonamiento. Tan pronto como sea posible, el primer respondiente se abocará a la tarea de acordonar el lugar de la intervención, y en su caso, los lugares conexos. Para realizar esta actividad podrá auxiliarse de:

 Personal de apoyo.  Cinta policial.  Cuerdas.  Conos.  Vehículos disponibles para bloquear el paso.  Diversos objetos para formar barricadas.  En sitios cerrados deberá restringirse el paso a través de puertas y ventanas.

En caso de ser necesario esta actividad debe realizarse por niveles, de la siguiente manera:

Segundo cinturón: (externo). Depende de las condiciones topográficas, de seguridad, y de disponibilidad de los recursos. Es más amplio y contiene al anterior. Por fuera de éste cinturón se localizara el personal de seguridad, esta zona es de acceso controlado.

Primer cinturón (interno). Delimita la zona crítica y debe contener todos los indicios o elementos materiales probatorios; fuera de este acordonamiento se localizará el personal especializado para procesar el lugar de investigación.

• Ruta única de entrada y salida. Una vez llevado acabo el acordonamiento, el primer respondiente establecerá una ruta única de entrada y salida del lugar de intervención; de acuerdo a las condiciones del sitio, el establecimiento del acceso para la ruta única a seguir se ubicara a partir del punto del acordonamiento que brinde mayor seguridad, respetando una ruta que procure que los indicios o elementos materiales probatorios que se encuentren en lugar no se alteren, o que en su caso, por su naturaleza, se identifique un tipo de riesgo para quienes entren en contacto con el lugar de intervención.

• Documentación. Debe continuarse con la documentación, actividad que, como ya se ha dicho, es constante. En este momento de la investigación es conveniente llevar a cabo el registro de las actividades de los intervinientes y dar seguimiento a ellas. Esta documentación permitirá tomar decisiones, tanto en el lugar al momento de la intervención como posteriores a la intervención. Asimismo, deberá registrarse a todas las personas que ingresen al lugar una vez que fue establecido el acordonamiento.

d) Administración del sitio. La administración del sitio incluye la asignación de actividades, y de recursos materiales y tiempos para su ejecución. Estas actividades deben planificarse con el propósito de lograr un trabajo coordinado entre las personas que intervienen, pero además para que en su desarrollo se cuente con la asistencia necesaria de los recursos materiales y humanos que se requieran, considerando los siguientes aspectos:

• Logística. Debe tenerse claro qué es lo que se hará, los momentos en los que se debe realizar y el responsable de dicha actividad.

• Comunicación. Es necesario que, desde el conocimiento del hecho delictivo, todas las personas intervinientes establezcan y mantengan vías de comunicación permanentemente antes, durante y después del evento, para lograr una coordinación efectiva entre las actividades que cada personas tiene asignadas.

• Suministro de equipo y material. Para el desarrollo de las actividades, es necesario que se cubran las necesidades de los intervinientes respecto del equipo y material que garanticen que su correcta ejecución.

• Coordinación. Es común que las personas que intervienen en una investigación pertenezcan diversas unidades administrativas, o incluso a instituciones con atribuciones diferentes, por lo que se requiere de acuerdos entre todos estos para poder determinar tiempos, prioridades, apoyos e incluso cooperación en una misma actividad, por lo cual es necesario que previo a la intervención de cada persona, exista por lo menos, una reunión que permita esta coordinación.

e) Documentación de la preservación y del procesamiento. La documentación es una actividad constante, y debe estar orientada a registrar todas aquellas circunstancias relevantes para la investigación. En este sentido, cobra vital importancia el formato para la entrega-recepción del lugar de la intervención, así como el RCC.

• Formato de entrega-recepción del lugar de intervención. Se constituye como el registro de todas las actividades que el primer respondiente llevó a cabo para garantizar la inalterabilidad del lugar de la intervención, una vez que se ha asumido su control, así como de la atención que haya brindado a posibles víctimas.

Es importante señalar que una vez que arribe el personal especializado, el coordinador del grupo de peritos se coordinará, tanto con el primer respondiente como con el policía federal ministerial responsable, para verificar estas actividades y solo después de ello, el personal especializado recibirá el lugar para el procesamiento de los indicios. Esta actividad supone un control más efectivo de las responsabilidades, que con motivo de su encargo, tiene cada uno de los intervinientes.

• Registro de cadena de custodia. Se constituye como el registro de los indicios identificados y procesados, el lugar y hora de recolección, los métodos de documentación empleada, los métodos y técnicas de recolección y embalaje, la identificación de los servidores públicos involucrados por actividad, las condiciones de traslado, que garantizan un mejor control de la continuidad y trazabilidad de la cadena de custodia.

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