La entomología forense es más que moscarrones y escarabajos

Actualizado: feb 6


Fans de CSI: Crime Scene Investigation y programas de TV similares saben que la Entomología Forense conlleva el uso de insectos y otros artrópodos en asuntos legales, incluyendo casos de homicidio.

Los entomólogos que están adecuadamente entrenados pueden encontrar pistas acerca de un cadáver, por ejemplo, tiempo de muerte y si el cuerpo fue movido observando los insectos y su alrededor. Los entomólogos forenses confían en ciertos insectos que son encontrados típicamente en los cadáveres. Los moscarrones o moscas de la carne, por ejemplo, pueden posarse sobre animales muertos y colocar huevos en minuto, y los entomólogos forenses pueden ir recopilando pistas por medio del examen del estadio del desarrollo de las larvas y pupas. Las moscas de la familia derméstidas (familia de coleópteros polífagos, la palabra “derméstido““dermestidae” proviene del griego y significa piel )* y también se asocian con los cadáveres . De hecho, sus larvas son utilizadas por los museos y taxidermistas para lograr retirar la carne de los huesos.

Un nuevo estudio publicado en el Journal of Medical Entomology muestra que otros insectos, algunos de los cuales no se encuentran normalmente asociados a los cadáveres, también interactúan con los cuerpos sin vida, y también pueden proveernos más pistas para los entomólogos forenses en el futuro.

Como parte de la tesis de su maestría, Natalie K. Lindgren, una estudiante de la Universidad Estatal Sam Houston, estudió cadáveres en las instalaciones del Southeast Texas Applied Forensic Science e hizo algunas inusuales observaciones.

“Nunca había trabajado con cadáveres, y no sabía cómo sería, dijo ella, mis preocupaciones acerca de trabajar con ellos rápidamente se desvanecieron, cuando me di cuenta que para nosotros, los investigadores, no hay tristeza asociada con estas personas fallecidas. Estas personas o sus familias donaron sus cuerpos porque querían que ellos fueran usados para la educación, entrenamiento e investigación; así que para poder cumplir sus deseos, todos deberíamos tratar de hacer la mejor ciencia que podamos”.

El horario de Natalie fue riguroso, a ella y sus colegas les tocaba chequear los cadáveres de una a cuatro veces al día por un año entero.

“Yo estaba casi casada con mi investigación en cadáveres todo ese año, “dice, “Me puse cómoda y traje una silla de jardín para sentarme, mientras tomaba notas, cambiaba los lentes de la cámara, y extraía los insectos de la jarra de vidrio Kill jar (un artículo usado por los entomólogos para matar rápidamente a los insectos capturados con mínimo daño, hecha de vidrio y con sello hermético) * y colocarlos en los tubos rotulados de laboratorio.

En dos de los casos estudiados, los investigadores observaron interacciones de los insectos que no habían sido documentadas previamente en cadáveres humanos. En el primer caso la mosca escorpión (Mecóptero) Panorpa nuptialis, fueron los primeros insectos en alimentarse de un cadáver fresco. De acuerdo a Natalie: “En el otoño de 2009, acabábamos de poner un cadáver vestido, boca abajo y estábamos esperando para que llegaran los primeros insectos para poder capturarlos y documentarlos. El primer insecto en llegar fue una mosca escorpión, y aterrizó justo a la par del cadáver y luego se arrastró hasta él. Sabía muy poco acerca de las moscas escorpión y al inicio pensé que su aparición era incidental y que no se encontraba ahí por el cadáver, pero me equivoqué. Caminó hacia arriba, a la cabeza y comenzó a alimentarse insistentemente de los fluidos que se filtraban de donde el cerebro había sido removido durante la autopsia. Mientras nos sentábamos, viendo, otras moscas escorpión llegaron y comenzaron a aparearse y alimentarse del cadáver. Habíamos estudiado muchos cadáveres antes que a este, y esperábamos moscarrones, moscas de tórzalo, y caseras a que llegaran primero y fueran las más numerosas. Pero para nuestra sorpresa, por las primeras y pocas visitas a este cadáver, las moscas escorpión superaron en número a los demás insectos.

“Es significativo que Panorpidae (moscas escorpión) fueran los primeros insectos en alimentarse de un cadáver fresco y reciente”, dijo el doctor Jason Byrd, Presidente electo de la Asociación de Entomología Forense Norteamericana, quien no estuvo involucrado en la investigación.


“Los entomólogos confían en la sucesión de los insectos para ayudarles a determinar porciones del intérvalo postmortem, y tener un estudio que indique que la especie Panorpidae es una especie de insecto de llegada temprana, ayudará a asistir a los entomólogos forenses en sus investigaciones”.

En otro caso, Natalie y sus colegas vieron una oruga (Spodoptera latifascia) de la familia Noctuidae masticando e ingiriendo piel humana seca.

“Un cadáver que aún estaba de alguna manera fresco, tenía muchas de las uñas de los pies removidas, cuando no había nadie alrededor. Nosotros teníamos la hipótesis que algún animal del bosque llegó, y las había masticado o arrancado durante la noche, pero las cámaras no captaron la actividad. Interesantemente, la carne suave, porosa que previamente se encontraba cubierta por las uñas, se había llenado con sangre roja, brillante, así que desde la distancia, parecía que habían sido pintadas de color brillante. Debido a este fenómeno, cada vez que pasaba cerca del cadáver, aunque no fuera hora de hacer la recolección y observación, no podía evitar mirar sus pies.

Hoy, estaba caminando cerca y pude ver, a distancia, que había una oruga en los dedos de sus pies, así que salté mi orden usual de observaciones y fui a ver lo que estaba haciendo la oruga. Había visto orugas en animales que habían sido atropellados en la carretera, pero me parecían un hallazgo incidental, en el lugar y momento equivocados. Me senté y ví a la oruga arrastrarse y subir hacia los dedos del pie, luego establecerse y comenzar a masticar e ingerir las escamas de piel muerta, justo donde la uña había estado antes; de la misma manera que la oruga mastica la porción lateral de una hoja. En un golpe de suerte, tenía mis macrolentes en mi cámara y pude tomar grandiosas capturas de este comportamiento para mostrarle a los demás.

Porque sabía que de otra manera, ¡no me creerían!


Si de alguna manera hubiera llegado antes o después a mis observaciones de ese día, o no me hubiera detenido y visto lo que esta oruga estaba haciendo sin molestarla, entonces me habría perdido lo que en realidad hacía y era interactuar con el cadáver, y no de manera incidental.”

“El reporte de la oruga de la familia Noctuidae que se encontró masticando e ingiriendo piel humana seca es interesante porque necesitamos interpretar los diferentes artefactos postmortem que se manifiestan en los restos humanos”, dijo el Dr. Byrd. “Cucarachas, hormigas, cangrejos, estrellas de mar, abejas y avispas, todos dejan marcas características como resultado de su comportamiento carroñero. El conocimiento de que la especie Noctuidae es un carroñero oportunista será de beneficio a entomólogos, porque el patrón de su comportamiento carroñero es probablemente diferente al de otros insectos, y no debe ser accidentalmente atribuido a un patrón de injuria de un perpetrador humano”.

Luego de que la investigación de campo se completó, Natalie se puso a estudiar para averiguar si éstas observaciones eran nuevas o inusuales.

“Era un tipo de diversión diferente meterse a la literatura y tratar de averiguar si otros habían reportado estas especies interactuando con cadáveres o carroña y bajo que circunstancias. Pasé meses y me hice amiga de nuestra adorable bibliotecaria Bette Craig, tratando de responder a dichas preguntas. No quería que nadie más tuviera que empezar de cero en una revisión literaria, si una de estas especies, o una especie cercanamente relacionada se encontrará asociada en un caso individual o un cadáver de investigación. Sinceramente espero que este artículo contribuya a nuestra comprensión de la ecología de la descomposición y motive a otros a observar y coleccionar insectos que usualmente creemos que son incidentales durante los estudios de descomposición”.

Enero 22, 2015. By Entomology Today


* Nota de la autora.

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